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MÓDULO 3

¿CÓMO SE DETECTA?

3.1 ¿Qué puede hacer sospechar un diagnóstico de LMC?

Su médico puede sospechar de la aparición de LMC al observar un nivel elevado de glóbulos blancos (leucocitos) en un análisis de sangre. Además, es posible que aparezcan leucocitos inmaduros en la sangre cuando no deben estar ahí, ya que estas células se encuentran normalmente en la médula ósea. Si estos dos hallazgos van acompañados de un aumento del tamaño del bazo, el diagnóstico de LMC es altamente probable.

SOSPECHA DE DIAGNÓSTICO DE LMC
  • Aumento de leucocitos
  • Presencia de leucocitos inmaduros en la sangre
  • Aumento del tamaño del bazo

Sin embargo, existen otras enfermedades con alteraciones similares a la LMC, por lo que será necesario que su médico realice ciertas pruebas complementarias para estar totalmente seguros del diagnóstico.

3.2 Pruebas complementarias para asegurar el diagnóstico


  • Aspirado de la médula ósea
    Consiste en obtener una pequeña muestra de médula ósea mediante una punción en el hueso para poder examinar las celulas madre de la sangre. La extracción se realiza utilizando una aguja que atraviesa la piel y el hueso (normalmente el esternón o la pala ilíaca).

    Esta muestra sirve también para la realización del análisis citogenético, es decir, para examinar los cromosomas de las células que componen la médula ósea para comprobar si entre ellos se encuentra el cromosoma Filadelfia (Ph) (para recordar qué es el cromosoma Filadelfia puede ver el módulo 2). En caso de que así sea, se puede afirmar que el paciente padece LMC.
  • Ánalisis de biología molecular
    Consiste en el estudio de los genes de las células sanguíneas para comprobar si en estas células encontramos el oncogén BCR-ABL. Si así fuera, se corroboraría el diagnóstico de LMC.
    Por otro lado, esta prueba también le facilitará el seguimiento de la enfermedad y el control de su tratamiento. Así pues, cuanta menos presencia de oncogén BCR-ABL durante el tratamiento, mejor estará respondiendo su cuerpo al tratamiento administrado. (Para más información, puede consultar el módulo 6, ¿Cómo se controla la respuesta al tratamiento?)
  • Otras pruebas
    En caso de no ser suficiente con las pruebas comentadas anteriormente, existen pruebas alternativas que su médico puede realizar para confirmar con certeza absoluta si tiene o no LMC. Un ejemplo es la técnica denominada Hibridación In Situ Fluorescente (FISH), que consiste en marcar el oncogén BCR-ABL con una sustancia fluorescente para observar si está presente en las células de la médula ósea.

3.3 Circuito habitual de diagnóstico de la LMC:

  • Médico de cabecera (1ª visita al paciente)

    Solicita un análisis de sangre.

    Si el resultado es anormal (por ej., número aumentado de glóbulos blancos), le remitirá al hematólogo.
  • Médico hematólogo (visitas posteriores)

    Es el especialista en enfermedades de la sangre.
    Completa el estudio solicitando las pruebas complementarias pertinentes.

    Puede confirmar el diagnóstico de la LMC y ayuda a decidir cuál es el mejor tratamiento para usted.

Talpaz M and DeAngelo D, Chronic Myelogenous Leukemia, an Issue of Hematology/Oncology Clinics of North America, Saunders (Verlag) 2011.
Aster JC, Pozdnyakova O and Kutok JL, Hematopathology, Elsevier/Saunders, 2013.

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