MÓDULO 1

SANGRE Y MÉDULA ÓSEA

1.1 La sangre

La sangre está compuesta por un líquido llamado plasma y por células sanguíneas que se encuentran suspendidas en él.

Plasma

El plasma está constituido principalmente por agua. En el plasma, además del agua, encontramos distintas sustancias químicas disueltas, incluyendo proteínas, hormonas, minerales, vitaminas o anticuerpos, entre otras.

Células sanguíneas

Las células sanguíneas son las células que se encuentran flotando en el plasma. Existen distintos tipos:

  • Glóbulos rojos (o hematíes):
    Constituyen la mitad del volumen de la sangre. Su función es hacer llegar el oxígeno a todo nuestro cuerpo y por eso están llenos de hemoglobina, la proteína que recoge el oxígeno en los pulmones y lo transporta a todas las células del cuerpo.
  • Plaquetas:
    Son células de tamaño pequeño cuya función consiste en ayudar a detener las hemorragias que tienen lugar en nuestro cuerpo a causa de las lesiones, por ejemplo, cuando una persona se hace una herida.
  • Glóbulos blancos (o leucocitos):
    Son el componente fundamental del sistema inmunitario, y son las células afectadas en la leucemia mieloide crónica (para más detalles puede consultar el módulo 2, ¿Qué es la leucemia mieloide crónica?). Se clasifican en distintos subgrupos:
    • Neutrófilos y Monocitos:
      también conocidos como fagocitos (“células que ingieren”), son un tipo de glóbulos blancos capaces de entrar en los tejidos, dónde pueden ingerir bacterias u hongos invasores y ayudar a combatir las infecciones.
    • Eosinófilos y Basófilos:
      Son un tipo de glóbulos blancos que reaccionan ante sustancias que provocan alergia (alérgenos).
    • Linfocitos:
      Son un tipo de glóbulos blancos muy especializados. Viven más tiempo que el resto y maduran y se multiplican ante estímulos determinados. Tras formarse en la médula ósea se dirigen a los ganglios linfáticos, bazo, amígdalas, timo y a otras partes del cuerpo para mediar la respuesta del sistema inmunitario. A la vez, los linfocitos se pueden dividir en células T, células B y células natural killer.

1.2 La médula ósea

La producción de la sangre se lleva a cabo en la médula ósea, un tejido esponjoso que se encuentra en la cavidad central de los huesos.

La columna vertebral, los huesos de la cadera y de los hombros, las costillas, el esternón y el cráneo son los huesos que contienen la médula ósea en una persona adulta.

El proceso de formación de las células sanguíneas se denomina hematopoyesis. Consiste en la transformación de células más primitivas (denominadas células madre o también conocidas como células stem) a células sanguíneas jóvenes y, posteriormente, a células sanguíneas maduras, que son las que circularán por el torrente sanguíneo.

Talpaz M and DeAngelo D, Chronic Myelogenous Leukemia, an Issue of Hematology/Oncology Clinics of North America, Saunders (Verlag) 2011.
Aster JC, Pozdnyakova O and Kutok JL, Hematopathology, Elsevier/Saunders, 2013.

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